Conciencia de los Elementos

Sentada/o en posición de loto, semiloto o en una silla, con la columna recta y los ojos cerrados comienza a respirar profundo y a tomar conciencia  del peso de tu cuerpo, relájate dejando que la Madre Tierra te sostenga, dejando ir preocupaciones, confiando en que puedes dejarte sostener por su solidez y fuerza. Con cada exhalación siéntete más relajada y confiada en el apoyo que recibes de la Madre Tierra. 

Luego toma conciencia de los líquidos que recorren tu cuerpo, de la circulación de la sangre, de tu digestión, del sudor, del movimiento del agua, del sabor de tu saliva y déjate fluir con la Madre del Agua cada vez más, con cada exhalación. 

Luego toma conciencia de la tibieza de tu cuerpo de los cambios de temperatura entre las extremidades y el torso, toma conciencia del Fuego que reside en tu cuerpo y con cada exhalación deja que cada célula cada parte de tu ser dance ese movimiento y calor. 

Luego toma conciencia del Aire en tu cuerpo, de cada respiración, del recorrido que hace tu respiración por el canal central pasando por la garganta, el tórax, hasta la base de tu columna, devolviéndose por tu columna hasta los senos nasales masajeando el interior de la cabeza. Con cada exhalación deja que la Madre del Aire te refresque.